Podemos definir el racismo como la ideología que afirma que por el hecho de pertenecer a un grupo cultural concreto se poseen una serie de derechos que aquellos que no pertenecen a él no poseen. Esto conlleva inevitablemente la discriminación, y la división de la sociedad entre ciudadanos de primera, los pertenecientes al grupo cultural favorecido por la discriminación, y de segunda, todos los demás. Si rastreamos el racismo hasta sus orígenes primitivos podríamos acordar que en un primer estadio provenía de la desconfianza que, en sociedades pequeñas y aisladas donde todos se conocían, podían despertar los forasteros, pero el racismo tal y como lo entendemos hoy día, como fenómeno de sociedades urbanas, es un fenómeno indisociable tanto del colonialismo como del capitalismo.
